La carboxiterapia es un tratamiento estético no quirúrgico que consiste en la infiltración de dióxido de carbono (CO₂) para mejorar la circulación, oxigenar los tejidos y reducir la celulitis y la grasa localizada.
Este gas, que el propio organismo elimina de forma natural, actúa estimulando la microcirculación y favoreciendo la regeneración del tejido, mejorando visiblemente la calidad de la piel.
¿En qué consiste?
El tratamiento se realiza mediante pequeñas infiltraciones de CO₂ en la zona a tratar.
Este proceso provoca una vasodilatación que mejora el flujo sanguíneo y la oxigenación de los tejidos.
Como resultado, se activan procesos naturales del organismo que permiten:
- Mejorar la circulación
- Aumentar la oxigenación celular
- Estimular la producción de colágeno
- Favorecer la eliminación de grasa localizada
Beneficios del tratamiento
- Reduce celulitis y grasa localizada
- Mejora la circulación sanguínea
- Oxigena y regenera los tejidos
- Estimula la producción de colágeno
- Mejora la firmeza y calidad de la piel
- Tratamiento no quirúrgico y mínimamente invasivo



