El Vampire Facelift o lifting facial con plasma es un tratamiento innovador de rejuvenecimiento que combina el uso de plasma rico en plaquetas (PRP) obtenido de la propia sangre del paciente con la técnica de Dermapen.
Al tratarse de una sustancia biológica natural, es un procedimiento seguro, sin químicos y con mínimo riesgo.
El tratamiento consiste en extraer una pequeña muestra de sangre, centrifugarla para obtener el plasma y aplicarlo en la piel mediante microinyecciones con Dermapen, que estimulan la regeneración celular y la producción de colágeno y elastina.
Posteriormente, se aplica una mascarilla con el propio plasma para potenciar los resultados.
Está indicado tanto para pieles maduras con signos de envejecimiento como para pieles jóvenes con marcas de acné, logrando una piel más firme, luminosa, hidratada y rejuvenecida desde la primera sesión.
Sesiones recomendadas
Se recomienda realizar entre 3 y 5 sesiones, generalmente una al mes, con sesiones de mantenimiento cada 6 meses.
Tras el tratamiento puede aparecer una leve inflamación temporal, que desaparece en pocos días, dejando paso a una piel más sana, revitalizada y con mejor calidad.



